Aquel que permanece.

 El sábado 24 de Enero fuimos Linda, los niños y yo a presenciar un evento que marcó un hito en la carrera de Pepe Madero. Su primer Estadio GNP. 


Sesenta y cinco mil personas coreando sus canciones. Cuatro horas de show llenas de un arte visual hermoso, derrochando energía y conectando emociones. Su familia y amigos ahí, acompañándolo. Mientras todos atestiguábamos cómo se materializaba aquello que alguna vez fueron solo sueños e ilusiones que Pepe drenó en su libreta, encerrado en su habitación.


¿Qué sentirás al ver algo tan grande, que inició en un cuarto tan pequeño, hacerse realidad? 


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"Las grandes cosas empiezan en los pequeños cuartos."


— André 3000.


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Allá por Noviembre del 2015 tuve la fortuna de que me invitara mi compadre Lucho a ver su última presentación con PXNDX en el Citibanamex en Monterrey. Fue un gran concierto. Esa noche Pepe dejó todo en el escenario. 


Quien escuchó la música de Panda puede imaginarse el esfuerzo físico que implicaba interpretar sus canciones, durante poco más de tres horas continuas y sin bajar la intensidad. Aquel nivel de energía que entregó, ante ocho mil personas, es equiparable al que entregó en este evento. Solo que once años después. 


Mantener esa pasión y ese ritmo durante tantos años no es poca cosa. Sobre todo cuando el camino no fue fácil. Cuando hubo momentos en que todo parecía ir en su contra y abandonar era la opción más obvia. Y él se mantuvo fiel a sí mismo. 


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"La vida me ha demostrado que las cosas siempre salen en el último intento."


— Millán Ludeña.

 

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Hay algo muy romántico e inspirador en su historia. Y, guardando todas las proporciones, con la que me identifico un poco.


Algunas historias son admirables por lo que consiguen. Pero hay otras que nos tocan el corazón por el cómo se consiguieron. No por el momento en que todo se alinea en el universo, sino por los años invisibles. Por los días en los que nadie aplaude. Por las veces en que no hay certeza y solo queda la voluntad silenciosa de continuar y confiar en que en algún momento todo cobrará sentido.


Al igual que Pepe, existimos aquellos que no brillamos por talento innato. Nuestro talento es continuar.


No considero ser alguien que gana, pero sí alguien que aguanta. Alguien que resiste y no se rinde. Que es constante a la distancia.


Y sí, en esta larga jornada en la que cada uno de los días compone sobre el anterior, hay también momentos de victoria. Pero no soy alguien que brilla en las victorias. Soy alguien que brilla cuando el mundo parece ir en contra. Cuando la opción obvia es desistir. 


Yo soy aquel que permanece.




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