El bosque de las luciérnagas.
El viento en el mirador era cortante. El frío le calaba en los huesos. Abajo, la ciudad se veía distante. Las luces tintineaban en el fondo y se percibía una noche tranquila. En silencio. Había jugado ya con esta idea desde hace tiempo. Con subir ahí. Llevaba años buscando una razón para no hacerlo. No la encontró. Dedicó muchos años a tratar de entender el porqué de su dolor. A lamentarse. Buscando encontrar propósito en su desgracia. Cerró los ojos. Y entonces los vio. ... La dinámica de ese fin de semana había resultado improvisada. No habían sido unas vacaciones planeadas. Pero, dada la situación, acordaron ir a visitar un par de pueblitos y pasar el rato en familia. Muy cerca del pueblo había un lugar en el que, durante esa temporada, la noche se iluminaba. El bosque de las luciérnagas. Emprendieron el camino sin demasiada expectativa. Y aunque estaba relativamente cerca, ya el último tramo del recorrido era sobre una vereda rural. En algún momento in...