No me sé rajar.
Es injusto asumir que el éxito de una persona es gracias a algún tipo de talento innato. En cualquier ámbito. Yo lo he hecho. Pero lo que realmente importa es lo que no vemos. El trabajo detrás que respalda cada uno de los hitos alcanzados. Leía un artículo recientemente que hablaba acerca del concepto de la tasa del éxito (SR: Success Rate). En términos simples, este indicador mide el porcentaje de resultados positivos frente al total de intentos realizados. Comparto por acá algunos ejemplos: 1. Frank Sinatra: 1.200 canciones, 209 éxitos. SR del 17%. 2. Babe Ruth: 8.399 intentos, 714 éxitos. SR del 8,5%. 3. Pablo Picasso: 150.000 obras, 1.170 obras maestras. SR del 0,7%. La matemática es muy dura. Veneramos los nombres, pero minimizamos la cantidad tan grande de intentos que tuvieron qué provocar. A pesar de los fracasos, a pesar de la desmoralizante crítica externa y sin certeza alguna de un futuro prometedor. La masividad de su trabajo fue lo que convirt...