El hombre polilla.
Esta semana me pasó algo muy extraño. Salí muy temprano de casa, como todos los días, para ir a entrenar. Siempre que salgo, el residencial está en silencio. Por alguna extraña razón aquí la vida inicia más tarde. Cerré la puerta y me dirigí al carro. No había dado ni dos pasos cuando escuché cómo algo arriba de mí emprendía el vuelo. No solo lo escuché, lo sentí. Algo grande. Muy grande. Me detuve un momento a observar el lugar, pero no vi nada extraño. Resultaría absurdo pensar que era Batman. Así que me inclino más hacia la hipótesis de el hombre polilla. Le platiqué a Linda. Ella revisó las cámaras y, en efecto, ahí estaba... Claramente se ve en la grabación cómo cierro la puerta, avanzo y de inmediato volteó hacia arriba y empiezo a buscar algo en los techos. En el cielo. Pero no. No había nada más. Solo yo buscando. Nos mudamos en marzo a este lugar. Me gusta mucho. Nos lo merecíamos. Por ahí tenemos una foto muy bonita de cuando llegamos a esta casa. Fue un momento de reali...