El canto de las sirenas.
Hace casi tres mil años, en la antigua Grecia, Homero ya había escuchado historias de las sirenas. Unas criaturas que los marineros llegaban a cruzarse durante sus viajes por el mar. Hermosas e irresistibles. Criaturas cuyo canto era tan poderoso, que todo aquel que lo escuchaba viraba el timón hacia ellas. Sin pensarlo. Sin poder evitarlo. Y en consecuencia, moría en las rocas. Odiseo lo sabía. Pero aún así tenía que navegar. Así que diseñó un plan para sobrevivir. Le pidió a toda su tripulación que se taparan los oídos con cera y, que a él, lo ataran firmemente a un mástil. Por más súplicas que externara, pidió que no lo liberaran, dado que seguramente estaría bajo el hechizo de esa melodía tan cautivadora. Odiseo sobrevivió. No por su gran fuerza de voluntad. Sino porque tenía la estrategia correcta. --------------------------- "Lo que no está en mi camino, no está en mis intereses." - Epicteto. --------------------------- Escuchaba a Horacio Marchand en...